¿Por dónde empiezo?
Casi nadie tiene el problema de no saber qué automatizar. El problema es el orden: cuál va primero, y por qué ese y no el que más molesta.
Nombra hasta tres tareas que se te repiten y te están comiendo horas. Te las devolvemos ordenadas, con el criterio explicado — el mismo que usamos cuando nos pagan por hacerlo.
Contando socios y gente de planta. Cambia el consejo: una operación de tres personas y una de cuarenta no se ordenan igual.
Escribe entre una y tres. Con las palabras que uses en tu empresa, no en lenguaje técnico. Ejemplos: «pasar las facturas al Excel», «contestar los mismos precios por WhatsApp», «armar el informe del lunes».
Contesta de intuición, sin pensarlo mucho. Al final comparamos tu corazonada con lo que dicen tus propias respuestas — y ahí suele estar lo interesante.
Las cinco condiciones con las que se ordenan tus tareas
El test no inventa criterio: aplica el mismo que publicamos en qué automatizar primero en tu empresa. Cada tarea se pasa por cinco preguntas:
- ¿Entra algo concreto y sale algo concreto? Que se pueda decir en una frase qué recibe y qué entrega. Si nadie sabe decirlo, todavía no está listo.
- ¿Se hace muchas veces y casi siempre igual? Sin repetición no hay con qué pagar lo que cuesta construirlo.
- ¿Tienes trabajos anteriores que salieron bien? Entregas reales que el cliente o el jefe aprobó. Son la materia prima del criterio.
- ¿Alguien lo revisa después? O al menos se puede revisar sin volver a hacerlo entero. Esa es la red de seguridad.
- ¿Se puede explicar en voz alta, paso a paso? Lo que solo vive en la cabeza de alguien no se puede delegar, y lo que no se puede delegar no se puede automatizar.
Cómo se lee: una tarea que cumple cuatro de las cinco vale la pena mirarla con números. Una que no cumple ninguna todavía no es un problema de tecnología: primero hay que ordenar el proceso.
Si quieres mirarlo con alguien, la primera conversación no tiene costo. Y si estás en Medellín, así trabajamos la automatización con IA en una pyme.